Por estas tierras del delta de Llobregat me encuentro con Marc, un compañero pastor, artesano de la madera, la huerta y las mermeladas entre otras muchas cosas. Durante los últimos 11 años, Marc ha estado gestionando esta finca arrendada en la que ha establecido una buena selección de frutales. Domina bien el tema de los injertos y siendo esta tierra de cerezas, utiliza el prunus mahaleb, un variedad local para injertar todo tipo de variedades de cerezas. De este vergel cosecha higos, caquis, algarroba, ciruelas, entre otras muchas delicias y plantas para otros usos.
El territorio se utilizaba tradicionalmente para el cultivo de vides. Todavía están presentes los aterrazados de piedra sin masa. De los cuales Marc a restaurado unos cuantos. No me resulta común encontrar gente que encuentra energía para restaurar estas técnicas tradicionales, sin cemento, que llevan ahí cientos de años y que por lo visto aquí van a continuar.
Con el comparto el interés por trabajar la madera, pero más a grandes rasgos el deseo por una vida más sostenible en todos los sentidos. El porche de una pequeña construcción es un refugio agradable, tomamos café y tostadas con aceite y hablamos de todo esto. Llevamos días dando vueltas al tema de los sotos, a Marc le interesa ver si puede ser viable aquí, con los árboles que encontramos.
En su finca hay una zona más boscosa. Vamos tranquilamente dando un paseo. Cambiamos radicalmente de paisaje. Los aterrazados de frutales dan paso a una selva poblada de Madroños, Encinas, Brezo, Roble, Zarzaparrilla, Serbal, Laurel, Rusco, Aladierno. Este clima mediterráneo es como otro planeta para mi en muchos sentidos, pero adentrarme en este bosque de árboles desconocidos me despierta una sensación familiar, como de estar en casa. Se respira un aire distinto, el refugio en la sombra del bosque. Marc tiene un buen conocimiento del pasado de estas tierras. Sabemos que se quemó hace unos 20 años. Sabemos que estas Encinas y Robles, no demasiado grandes pero considerables, no tienen más de 20 años. Es buena señal. Aquí hace calor y no llueve tanto como en los territorios del norte, pero esta claro que estos árboles son fuertes y crecen a buen ritmo. El bosque se siente fresco y abundante. La tierra es fértil y oscura. Tiñe las manos de negro.
Lo primero que encontramos una zona poblada de brezos a la sombra de robles y encinas mas altas, de forma natural parecen sotos. Marc me cuenta que la raíz del Brezo se buena para hacer pipas de fumar, es muy dura y no se quema. La madera en cambio quema bien y rápido. Se puede aprovechar para leña. Sería interesante investigar las posibilidades del Brezo como soto, para producción de leña o biomasa, pero aquí el frío no aprieta tanto y la necesidad de leña esta más o menos controlada.
Los Madroños me son totales desconocidos más allá de lo anecdótico. También queda pendiente investigar los usos de esta madera. Marc aprovecha su poda para estacas. Aquí no hay ciervos y el mayor peligro para la huerta y los frutales, son los jabalíes (estos abundan, sin sus depredadores naturales). Con estaquitas de poco más de un metro puede cercar el terreno y controlar este problema. La madera parece fuerte. El Madroño parece rebrotar bien. Nunca he oído nada de soto de Madroño, estaría bien investigar porque este es claramente su territorio.
Caminamos por senditas donde las Encinas predominan. Algunos robles, firmes y altos. El bosque es denso y los árboles buscan la luz en su carrera vertical. La densidad es casi la perfecta para un soto, estos árboles están muy juntos. Pero no tengo mucha idea de los usos de la encina, mas allá de leña, se me ocurre que es un quercus y tendrá que compartir características con el roble. Pero no me aventuro a decir mucho más en nuestro paseo. A mi me queda la intuición de que podría funcionar, es más una sensación, porque lo que veo, realmente, parece un soto natural.
Llegamos a un pequeño claro. Es un lugar mágico. Se cuelan los rayos de sol y estamos rodeados de un bosque tupido, con sus cortinas colgantes de zarzaparrilla. De verdad es un lugar mágico, ha tomado un significado ritual. Aquí se han celebrado fiestas y hasta una boda. No me extraña, es una catedral viva de árboles y plantas trepadoras. Se escuchan los pájaros carpinteros con su repique de madera.
Me comprometo a subir a dar de comer a los gatos ahora que Marc se va al Pirineo a pastorear. Me va a gustar subir aquí de vez en cuando.
Mas tarde me pongo a investigar el tema de los sotos en la zona. Hablando con la gente… buscando por aquí… El soto parece ser el gran desconocido en la península, tan presente en nuestra historia y ahora tan olvidado. Me hablan de que hay sotos en Montseny, pero sin mucha idea, aquello es mas alto y frío. Me hablan de que esta era tierra de vides y olivos.
Me pongo a indagar y me centro en las encinas porque voy encontrando algo de información. Encuentro estudios que miden la reducción de su fertilidad con respecto al ascenso de las temperaturas y el descenso en las precipitaciones. Estos estudios se hacen en sotos abandonados en Catalunya.
Hasta 1950 por estas latitudes la encina se cultivaba en soto de ciclos cortos de 10 a 15 años, para la producción de carbón vegetal. Esto me da una idea de los intervalos que necesita aquí una encina. Es un árbol de crecimiento lento y estaríamos hablando de ciclos mas largos de los que uno podría hacer con castaños, fresnos, avellanos (que me son más familiares). Mi conocimiento sobre los sotos viene de las islas británicas, allí estos se están rescatando como forma de producción de madera más sostenible y rápida que ha su vez genera hábitats mas saludables. Pero la encina no figura en los libros de Ben Law. Solo habla de las dehesas en España, donde en lugar de soto hacen “pollard”, la traducción que encuentro es “desmochado”. Es una técnica similar que se utiliza para combinar pastos con producción de madera, donde el árbol en lugar de cortarse al ras del suelo, se poda a una altura superior a la de los animales que pastan en el terreno. De estas dehesas en España se sacaba madera para carbón.
Lo del carbón vegetal también tiene interés, ahora que se han puesto tan de moda las barbacoas, y la mayor parte de carbón vegetal que se utiliza en Europa viene ni más ni menos que de Asia (el Olentzero se revolvería en su tumba). Conocí en el Little Dean, un bosque en la frontera entre Gales e Inglaterra, a un herrero que recoge madera de soto de castaño para estacas, con la madera menos útil y el ramaje, alimenta su fragua y una pequeña producción de carbón que hace en un bidón de aceite. Produce hasta carbón para artistas! Me voy por las ramas…
El caso, que se utilizaba el soto de Encina para producción de carbón y mas adelante para producción de leña en intervalos mas largos, de 20 a 30 años. (Ecology of the Mediterranean Evergreen Oak Forests, Ferran Rodá). También encuentro otros datos interesantes, como el hecho de que la encina se reproduce con mucho éxito vía sus propias bellotas y esto hace el replantado bastante innecesario. Esto se ve claramente en este bosque, los brotes tiernos de encinas jóvenes aparecen por todas partes, igual que me encuentro cerezos y fresnos en La Rioja.
A Marc la leña no le hace demasiada falta y toda esta información lo único de lo que nos habla es de madera para generar calor. Así que se trata de averiguar cuales son las características y usos de la madera de encina. Mis instintos eran correctos, la encina comparte con el roble el alto contenido de taninos. Haciendo la madera de encina muy dura por su crecimiento lento y además resistente. Estos taninos actúan como un insecticida y conservante natural que hace que la madera sea menos susceptible a los organismos que la deterioran. Esta también es una característica del castaño, conocido como el roble de los pobres. Por eso es comúnmente utilizada para estacas que pueden durar décadas metidas en la tierra húmeda.
Una vez participé, por medio de un proyecto de conservación, en la construcción de una pequeña plataforma de madera al borde de un estanque. Era el patio de una escuela, se trataba de que los niños pudiesen acercarse a la horilla de forma segura y observar la vida dentro del estanque. La construcción iba sumergida en agua. Las vigas de roble que utilizamos, gracias a estos taninos, pueden aguantar décadas en estas condiciones, sin tener que aplicar ningún tratamiento químico a la madera, que hubiese tenido un efecto muy nocivo en el ecosistema que cuidadosamente se estaba creando en el estanque.
La encina cuenta con un buen pasado de usos prácticos. Los romanos la utilizaban para hacer ruedas para sus carruajes y también para hacer herramientas que se usaban en la agricultura.
Los griegos le daban unas connotaciones mas místicas y simbólicas. Utilizaban sus hojas para leer el futuro. Las bellotas eran símbolo de fertilidad y se utilizaban en piezas de joyería. La Encina se utiliza en la construcción de barcos, herramientas, ebanistería, muebles, barriles para el vino, piezas torneadas y leña.
Estos usos son menos comunes en la cuenca del Mediterráneo hoy en día, pero en Argelia se sigue utilizando como madera estructural de construcción.
Y un uso muy interesante que no debería pasarnos por alto es el cultivo de Trufas!! Las raíces de las encinas son perfectas para inocular trufas.
Su facilidad para la reproducción en climas más fríos ha hecho que se propague con gran facilidad, convirtiéndose en plaga en lugares como la isla de Wight. Curiosamente, observando la historia de España, descubrieron que el pastoreo de cabras ha reducido de forma drástica la población de encinas en la península, llegando a diezmarla (esto no lo digo como algo bueno). Las cabras que roen los brotes nuevos y dañan la corteza se están utilizando hoy en día en la isla como medida de control para las Encinas.
A mi toda esta información me hace pensar que si, que sería un opción interesante probar a rescatar el tema del soto de encina. La cosecha de soto solo es rentable económicamente si existe un mercado que se nutre de este tipo de materiales. Por ejemplo, estacas de castaño, frente a estacas de pino tratado. Pero mirándolo desde el punto de que esta rentabilidad puede venir de generar una sostenibilidad personal de recursos para construcción, material para trabajar la madera, leña… a mi, si me suena rentable.
Sería interesante encontrar más información local sobre sotos. Seguiré buscando.
Web Kew Gardens.
Ecology of the Mediterranean Evergreen Oak Forest. Ferran Rodá.
XII Coppice System.pdf











































